Buscar
Novedades

Institucional

Investigadores del CIMETSA-IUCBC identifican patrones diferenciados de factores de riesgo en personas con parálisis cerebral en Argentina

Investigadores del CIMETSA-IUCBC identifican patrones diferenciados de factores de riesgo en personas con parálisis cerebral en Argentina
Institucional

Un equipo de investigadores del Centro de Investigación en Medicina Traslacional «Severo R. Amuchástegui» (CIMETSA-IUCBC-CONICET) publicó un estudio que describe distintos patrones de coocurrencia de factores de riesgo en personas con parálisis cerebral (PC) nacidas pretérmino y a término en Argentina.

La investigación, titulada Risk factor profiles in infants born preterm and at term with cerebral palsy in Argentina: Findings from the Argentine Cerebral Palsy Register, fue publicada en Developmental Medicine & Child Neurology. Se basó en datos del Registro Argentino de Parálisis Cerebral (RAR-PC) —creado por los autores en 2021— y tuvo por objetivo comprender cómo se agrupan los factores de riesgo prenatales, perinatales, posnatales y sociodemográficos previamente documentados según la edad gestacional al nacer.

El estudio incluyó a 496 personas con diagnóstico confirmado de PC, reclutadas en 27 hospitales y centros de rehabilitación de nueve provincias argentinas. Del total, 300 (60 %) habían nacido pretérmino y 196 (40 %), a término. La edad media de los participantes era de 9 años y 7 meses.

Mediante el análisis de correspondencias, una técnica multivariada de carácter exploratorio, los investigadores identificaron patrones de coocurrencia entre las distintas variables. Este método permite representar gráficamente cuáles tienden a presentarse juntas con mayor frecuencia, sin que ello implique una relación causal ni constituya una inferencia estadística.

Patrones de factores de riesgo diferenciados según la edad gestacional

Entre las personas con PC nacidas pretérmino, los factores de riesgo que mostraron mayor proximidad fueron la gestación múltiple, el bajo peso al nacer, el ingreso a unidades de cuidados intensivos neonatales y la necesidad de cuidados especiales al nacer.

Entre quienes nacieron a término, en cambio, se observó un patrón distinto, con mayor proximidad al parto domiciliario, a los controles prenatales incompletos y a los signos de asfixia perinatal.

En el plano sociodemográfico, las asociaciones fueron más tenues, aunque igualmente diferenciables. Los nacimientos pretérmino se agruparon con un menor nivel educativo del padre y del principal sostén económico del hogar, mientras que el nivel educativo de la madre no varió según la edad gestacional. Los nacimientos a término, por su parte, se ubicaron más cerca del hacinamiento crítico y de la desocupación o la informalidad laboral del principal sostén económico.

Estos resultados no establecen relaciones causales entre dichos factores y la PC, sino que permiten reconocer patrones diferenciales dentro de la población estudiada. Los autores señalan, además, que los datos proceden de centros de rehabilitación, circunstancia que podría implicar una menor representación de las personas que viven en áreas rurales o desfavorecidas.

Evidencia local para favorecer la detección temprana

Uno de los principales aportes de este trabajo es generar evidencia específica sobre la realidad argentina. Según los autores, es el primer estudio en el país que explora estos patrones según la edad gestacional mediante análisis de correspondencias, y no se conocían investigaciones previas sobre patrones de factores de riesgo según la edad gestacional en Argentina ni en América Latina. Si bien la prematurez ha concentrado la atención de la investigación, se sabe menos acerca de los niños con PC nacidos a término, quienes suelen recibir menos evaluaciones neurológicas durante la infancia.

El reconocimiento de estos patrones puede aportar información relevante para fortalecer las estrategias de prevención, seguimiento y detección temprana de la PC. Tal como se plantea en el artículo, la identificación precoz de los niños con alto riesgo puede reducir las demoras diagnósticas, que habitualmente se sitúan entre los 12 y los 18 meses, y favorecer un acceso más temprano a intervenciones basadas en la evidencia.

El trabajo fue liderado por la Dra. Mercedes Ruiz Brunner y el Dr. Eduardo Cuestas, del CIMETSA-IUCBC-CONICET, y contó con la participación de Carla Gil, María Elisabeth Cieri, Ana Laura Condinanzi, L. Johana Escobar Zuluaga y Federico Sánchez, junto con Gulam Khandaker, Israt Jahan y Nadia Badawi, investigadores de la Universidad Central de Queensland y de Universidad de Sídney.

La publicación constituye un nuevo aporte del CIMETSA-IUCBC a la generación de conocimiento científico orientado a comprender problemáticas de salud relevantes para nuestro contexto y a trasladar esa evidencia hacia mejores estrategias de prevención, diagnóstico e intervención.